La comunidad de WordPress atraviesa una de sus mayores crisis, provocada por decisiones controvertidas de la empresa responsable del desarrollo de la plataforma. La desactivación de cuentas de colaboradores fundamentales y la reducción de recursos destinados al desarrollo de este popular gestor de contenidos están intensificando una polémica que plantea dudas sobre el futuro de la plataforma.
Tradicionalmente, esta empresa ha sido un pilar en el desarrollo de WordPress, invirtiendo recursos significativos en su crecimiento. Sin embargo, se ha anunciado una disminución en sus contribuciones al proyecto, presentándola como una estrategia para recalibrar esfuerzos y fortalecer la plataforma a largo plazo, aunque esta decisión podría debilitar el desarrollo colaborativo.
La crisis actual no solo cuestiona el futuro de WordPress, sino también la esencia del código abierto como modelo de desarrollo. Las decisiones se presentan bajo argumentos de “resiliencia” y un “nuevo comienzo”, señalando como causantes tanto la demanda interpuesta por un proveedor de hosting como las críticas de ciertos miembros de la comunidad, a quienes se ha referido irónicamente.
Los desarrolladores de un plugin han cuestionado a la empresa sobre si la “comunidad” tiene permiso para continuar desarrollando o si se trata únicamente de una situación de control.
El conflicto con el proveedor de hosting ha ido en aumento desde el inicio de las tensiones. Se acusó a esta empresa de beneficiarse de WordPress sin retribuir a la comunidad, lo que dio inicio a un “boicot” y resultó en una demanda contra la empresa responsable. Esta última ahora argumenta que los gastos legales son una de las razones para su reducción en el apoyo a WordPress.
Además, algunos desarrolladores críticos han sido marginados, quienes abogaban por una gestión más equilibrada y transparente del proyecto. Se les ha acusado de centrarse más en el control que en fomentar la colaboración.
Por otro lado, se ha desactivado la cuenta de otro miembro importante de la comunidad, que había propuesto evolucionar WordPress hacia un modelo más descentralizado, abogando por repositorios federados. Aunque este miembro negó tener intenciones de crear un nuevo proyecto, su propuesta fue vista como un intento de bifurcación, lo que generó numerosas críticas, especialmente porque la empresa había expresado previamente estar abierta a las bifurcaciones como parte del espíritu del código abierto.
Las acciones actuales envían un mensaje contradictorio, sugiriendo que cualquier intento o propuesta de cambio será respondido con la exclusión del proyecto.